Causas más comunes de epilepsia
Autor: Giovana Femat Roldán

En la clínica de epilepsia, una de las preguntas más frecuentes que reciben los especialistas es: “¿Por qué tengo epilepsia?” Comprender las causas de la epilepsia no solo es crucial para el tratamiento, sino también para que cada persona pueda tomar decisiones informadas sobre su salud y calidad de vida. La epilepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta a millones de personas en todo el mundo, y su origen puede ser multifactorial. A continuación, se exploran las causas más comunes de epilepsia desde una perspectiva médica, humana y científica.
¿Qué es la epilepsia?
Antes de hablar de sus causas, es importante definir qué es la epilepsia. Se trata de una condición neurológica caracterizada por la presencia de crisis epilépticas recurrentes. Estas crisis son descargas eléctricas anormales y excesivas en el cerebro, que pueden provocar convulsiones, pérdida de conciencia, alteraciones sensoriales o episodios de desconexión, entre otros síntomas. No todas las crisis implican convulsiones; de hecho, algunas personas pueden presentar episodios muy sutiles, difíciles de identificar sin un diagnóstico especializado.
Causas genéticas de la epilepsia
Uno de los factores más importantes en el desarrollo de la epilepsia es el componente genético. Actualmente se sabe que ciertos tipos de epilepsia tienen un origen hereditario. Esto significa que hay genes específicos que pueden predisponer a una persona a presentar crisis epilépticas. Algunas epilepsias genéticas aparecen desde la infancia y tienden a estar relacionadas con síndromes epilépticos específicos, como el síndrome de Dravet o el síndrome de Lennox-Gastaut.
A veces, incluso sin antecedentes familiares claros, las mutaciones genéticas espontáneas pueden generar alteraciones en los canales iónicos del cerebro, lo cual desencadena una actividad eléctrica anormal. La epilepsia genética suele identificarse mediante pruebas especializadas, como el estudio del genoma o el análisis del exoma, particularmente en casos de epilepsias de inicio temprano o de difícil control.
Lesiones cerebrales y epilepsia adquirida
Otra causa frecuente de epilepsia es la lesión cerebral adquirida. Cuando una estructura del cerebro se ve afectada por un evento externo, esto puede dejar una cicatriz o foco epiléptico desde donde se originan las crisis. Entre las lesiones más comunes que provocan epilepsia se encuentran:
- Traumatismos craneoencefálicos (TCE):
Golpes severos en la cabeza, ya sea por accidentes automovilísticos, caídas o agresiones, pueden desencadenar epilepsia, especialmente si hubo pérdida de conciencia prolongada, fractura craneal o sangrado cerebral.
- Accidente cerebrovascular (ACV):
Las personas que han sufrido un infarto cerebral, sobre todo en áreas corticales, tienen mayor riesgo de desarrollar epilepsia meses o incluso años después del evento.
- Tumores cerebrales:
Los tumores, tanto benignos como malignos, pueden alterar el funcionamiento normal del cerebro y causar crisis epilépticas. En algunos casos, la epilepsia es el primer síntoma de un tumor.
- Infecciones del sistema nervioso central:
Infecciones como la meningitis, encefalitis o neurocisticercosis pueden dañar el tejido cerebral y generar epilepsia secundaria.
- Malformaciones cerebrales:
Algunas personas nacen con alteraciones en la formación del cerebro que no se detectan hasta la aparición de crisis. Estas malformaciones del desarrollo cortical son una causa frecuente de epilepsia refractaria en niños.

Epilepsia idiopática: cuando no hay causa aparente
A pesar de todos los avances en neuroimagen, genética y electroencefalografía, en muchos casos no se logra identificar una causa específica. A esta se le llama epilepsia idiopática, y aunque no se conoce una lesión estructural o genética concreta, se cree que existe una predisposición intrínseca del cerebro a generar crisis. Estas epilepsias suelen responder bien al tratamiento y, en algunos casos, pueden desaparecer con el tiempo, especialmente si se inician en la niñez o adolescencia.
Factores que pueden desencadenar crisis epilépticas
Aunque los factores antes mencionados explican el origen de la epilepsia, existen ciertos desencadenantes que pueden provocar una crisis en personas con predisposición. Algunos de ellos incluyen:
- Falta de sueño
- Estrés emocional o físico
- Consumo de alcohol o drogas
- Fiebre alta (especialmente en niños)
- Estímulos visuales intensos, como luces intermitentes
- Omisión del tratamiento médico
Identificar y evitar estos factores puede ser tan importante como el tratamiento farmacológico en el control de la enfermedad.
Importancia del diagnóstico especializado
En la clínica de epilepsia, el diagnóstico debe ser integral. No basta con confirmar que alguien tiene crisis; es fundamental entender su origen. Esto se logra mediante estudios como el electroencefalograma (EEG), la resonancia magnética cerebral y, en algunos casos, pruebas genéticas. Contar con un diagnóstico certero permite personalizar el tratamiento y mejorar el pronóstico.
Conclusión
Entender las causas de la epilepsia no solo ayuda a recibir el tratamiento adecuado, sino también a eliminar mitos y estigmas que aún rodean a esta condición neurológica. Ya sea que se trate de una epilepsia genética, una consecuencia de una lesión cerebral o una forma idiopática, lo más importante es que existen opciones de tratamiento y un equipo especializado dispuesto a acompañar cada paso del camino.
En nuestra clínica de epilepsia, cada paciente es único y merece una atención basada en la ciencia, la empatía y el compromiso de mejorar su calidad de vida. Si tú o un ser querido presenta crisis epilépticas, es fundamental acudir con un neurólogo especializado en epilepsia para una evaluación completa.
