¿Cuáles son las complicaciones de la epilepsia?
Autor: Giovana Femat Roldán

La epilepsia es “la ocurrencia transitoria de síntomas y/o signos causados por una actividad neuronal cerebral sincrónica (que se presenta en un mismo tiempo), anormal y excesiva”. Incluye una serie de trastornos cerebrales, complejos, crónicos y se caracteriza por crisis recurrentes, no-provocadas.
El término convulsión sólo hace alusión a la manifestación motora (movimiento) de una crisis epiléptica y consiste en contracciones musculares anormales y excesivas, generalmente bilaterales, que pueden ser sostenidas o interrumpidas. No todas las crisis epilépticas son convulsivas.
La mayoría de las convulsiones se pueden controlar con medicamentos. Sin embargo, controlar las convulsiones puede afectar a la vida diaria.
Las convulsiones pueden tener varias complicaciones, como:
- Neumonía por aspiración:
Si durante una convulsión se respira comida o saliva hacia los pulmones.
- Lesiones:
Caídas, golpes, mordeduras autoinfligidas, conducción u operación de maquinaria durante una convulsión.
- Daño cerebral permanente:
Si una convulsión dura más de 30 minutos
- Ahogamiento:
Si se tiene una convulsión mientras nada o se baña.
- Problemas de salud emocional:
Las personas con convulsiones son más propensas a tener depresión y ansiedad.
- Complicaciones en el embarazo:
Las convulsiones durante el embarazo suponen un peligro para la madre y el bebé.
Etapas de las convulsiones
Las convulsiones pueden tener una fase inicial, una fase media y una fase final:
- Pródromo:
Esta es la primera advertencia de que puede ocurrir una convulsión, pero no es parte de la convulsión en sí. Durante el pródromo, las personas pueden tener una sensación difícil de describir de qué puede ocurrir una convulsión. Quizás también tengan cambios en el comportamiento. Esto puede ocurrir horas o hasta días antes de la convulsión.
- Ictal:
La fase media de una convulsión se conoce como fase ictal. Esta dura desde el primer síntoma hasta el final de la convulsión. Los síntomas de la fase ictal dependen del tipo de convulsión.
- Postictal:
Este es el período después de una convulsión, durante la recuperación. La etapa postictal puede durar de minutos a horas.
Durante esta fase, tal vez a las personas les lleve tiempo responder, tengan problemas de memoria y presenten dificultades para caminar o para escribir. Pueden sentirse somnolientos, confundidos, mareados, tristes, asustados, ansiosos o frustrados. También pueden tener náuseas, dolor de cabeza, debilidad, sed o pérdida del control de la vejiga.

Tipos de crisis
Crisis focales:
Las manifestaciones clínicas de las crisis focales son muy diversas, pues dependen de la zona cerebral involucrada durante la descarga epiléptica, pero en general hay cuatro grandes grupos de síntomas:
Manifestaciones motoras caracterizadas por:
- Movimientos involuntarios de tipo clónico (cortos y repetitivos)
- Postura tónica
- Tónico-clónicos (combinación de los anteriores)
- Mioclónicos (“sacudida”)
- Signos motores “negativos” como la parálisis de Todd (debilidad de una extremidad que se produce posterior a una crisis).
Manifestaciones sensoriales caracterizadas por:
- Trastornos en la sensibilidad
- Alucinaciones de diferente índole (visuales, auditivas, gustativas, olfativas)
- Entre otras.
Crisis Generalizadas:
Las crisis generalizadas habitualmente se presentan con pérdida de la conciencia (a excepción de las crisis mioclónicas) y pueden ser:
- Tónicas
- Clónicas
- Tónico-clónicas
- Mioclónicas
- Atónicas (pérdida del tono postural)
- Ausencias (desconexión al medio debida a una descarga generalizada).
¿Cómo se determina el diagnóstico de la epilepsia?
En el abordaje de la primera crisis que tiene un paciente se realizan los siguientes estudios de laboratorio: biometría hemática, química sanguínea, electrolitos séricos (incluyendo calcio y magnesio), perfil hepático.
Cuando el paciente ya toma fármacos antiepilépticos (FAE) en ocasiones se determinan también niveles séricos del mismo. En caso de sospecha de neuroinfección (ej. encefalitis, meningitis) se realiza punción lumbar para análisis del líquido cefalorraquídeo.
Estudios de neuroimagen:
Con estudios encaminados a identificar una lesión estructural cerebral, incluyen a:
- La TC
- IRM
- Tomografía de fotón único -SPECT- (estudio que determina el flujo sanguíneo cerebral ya sea durante crisis -ictal- o en el periodo entre ellas -interictal-)
- Tomografía por emisión de positrones -PET- (estudio que determina el metabolismo cerebral, habitualmente se realiza de manera interictal).
Estudios neurofisiológicos:
Sirven para el análisis de la actividad eléctrica cerebral e incluyen:
- Electroencefalograma (EEG)
- VideoEEG (EEG más filmación de las crisis)
- MagnetoEEG (no disponible en nuestro país)
- EstéreoEEG (mediante implantación de electrodos colocados directamente en el cerebro del paciente)
- Electrocorticografía (EEG realizado directamente sobre la corteza cerebral durante cirugía de epilepsia).
Neuropsicología:
- Pruebas neuropsicológicas y neurocognitivas
- IRM funcional (tipo especial de IRM que sirve para localizar las áreas elocuentes/útiles para funciones específicas como la memoria, el lenguaje, la motricidad, etc.)
- Prueba de Wada (estudio preoperatorio que involucra el uso de la administración de un anestésico a uno de los hemisferios cerebrales a través de un catéter para localizar el área de lenguaje y ocasionalmente estudiar la memoria del paciente).
¿Cuáles son las causas de la epilepsia?
La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por la recurrencia de crisis epilépticas, que son episodios de actividad eléctrica anormal en el cerebro. Las causas de la epilepsia son diversas y pueden variar según el tipo de epilepsia y la edad de inicio. A continuación, se presentan las principales causas de la epilepsia:
1. Epilepsia de Causa Estructural
Este tipo de epilepsia se asocia con lesiones o malformaciones en el cerebro que alteran su funcionamiento normal. Las causas estructurales pueden incluir:
- Malformaciones del desarrollo cortical:
Defectos en el desarrollo del cerebro durante la gestación, como la lisencefalia o la heterotopía cortical, pueden predisponer a la epilepsia.
- Lesiones cerebrales:
Traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebrovasculares (ACV), tumores cerebrales, o infecciones como la meningitis o encefalitis pueden dañar el tejido cerebral y provocar epilepsia.
- Cicatrices cerebrales (gliosis):
Cicatrices en el tejido cerebral debido a lesiones previas o infecciones pueden alterar la transmisión normal de señales eléctricas.
2. Epilepsia de Causa Genética
La epilepsia puede tener un componente genético, donde las mutaciones o alteraciones en ciertos genes predisponen a la aparición de crisis epilépticas. En algunos casos, la herencia genética es evidente, mientras que en otros, las mutaciones pueden ser de novo (nuevas) y no estar presentes en los padres. Ejemplos incluyen:
- Síndromes epilépticos genéticos:
Como el síndrome de Dravet, síndrome de Lennox-Gastaut o la epilepsia mioclónica juvenil.
- Canalopatías:
Mutaciones en los genes que codifican para los canales iónicos en las células nerviosas, como los canales de sodio, potasio o calcio, pueden alterar la excitabilidad neuronal.
3. Epilepsia de Causa Metabólica
Algunas condiciones metabólicas hereditarias o adquiridas pueden causar epilepsia. Estas incluyen:
- Errores innatos del metabolismo:
Enfermedades como la fenilcetonuria, enfermedades mitocondriales o trastornos del ciclo de la urea pueden provocar crisis epilépticas debido a la acumulación de productos tóxicos o deficiencias energéticas en el cerebro.
- Desórdenes electrolíticos y metabólicos:
Desequilibrios en los niveles de sodio, potasio, calcio o glucosa pueden desencadenar crisis epilépticas.
4. Epilepsia Infecciosa
Las infecciones del sistema nervioso central (SNC) pueden causar epilepsia. Estas infecciones pueden ser virales, bacterianas, parasitarias o micóticas. Ejemplos incluyen:
- Neurocisticercosis:
Una infección parasitaria causada por la larva del Taenia solium (tenia del cerdo) es una causa común de epilepsia en países en desarrollo.
- Meningitis y encefalitis:
Infecciones bacterianas o virales que inflaman las meninges o el cerebro pueden dejar secuelas epilépticas.
5. Epilepsia Inmunológica
Algunas formas de epilepsia están relacionadas con desórdenes autoinmunes en los que el sistema inmunológico del cuerpo ataca erróneamente al tejido cerebral. Ejemplos incluyen:
- Encefalitis autoinmune:
En la que los anticuerpos atacan receptores específicos en el cerebro, como los receptores de NMDA, causando crisis epilépticas.
- Síndromes de epilepsia relacionados con anticuerpos:
Como los anticuerpos anti-GAD (ácido glutámico descarboxilasa).
6. Epilepsia de Causa Desconocida (Idiopática o Criptogénica)
En algunos casos, no se puede identificar una causa específica para la epilepsia, y se clasifica como idiopática o criptogénica. Esta categoría se utiliza cuando, a pesar de las investigaciones exhaustivas, no se encuentra una causa estructural, genética o metabólica evidente.
7. Epilepsia Relacionada con Edad
En niños, las causas más comunes de epilepsia suelen ser genéticas o relacionadas con infecciones prenatales o perinatales, mientras que en adultos mayores, las causas más frecuentes son los accidentes cerebrovasculares, traumatismos y enfermedades degenerativas.

Conclusión
La epilepsia es un trastorno complejo con múltiples causas posibles. La identificación de la causa subyacente es crucial para determinar el tratamiento más adecuado y para mejorar el pronóstico del paciente. En algunos casos, se puede prevenir la aparición de crisis epilépticas mediante la gestión adecuada de factores de riesgo como traumatismos, infecciones o desequilibrios metabólicos. En otros, la investigación genética y la identificación temprana pueden ayudar a manejar mejor los síndromes epilépticos hereditarios.