Convulsiones tónicas: Diferencias con otros tipos de crisis
Autor: Giovana Femat Roldán

Una crisis convulsiva es una descarga eléctrica anormal desordenada que sucede en el interior de la sustancia gris cortical cerebral e interrumpe transitoriamente la función encefálica normal. En los casos típicos, una crisis produce una alteración de la consciencia, sensaciones anormales, movimientos involuntarios focales o convulsiones (la contracción involuntaria violenta y difusa de los músculos voluntarios).
Por lo tanto, la epilepsia (también denominada trastorno comicial epiléptico) es un trastorno encefálico crónico caracterizado por crisis convulsivas no provocadas (es decir, no relacionadas con factores estresantes reversibles) recurrentes (≥ 2) separadas por > 24 h.
Una sola convulsión no se considera una epilepsia. A menudo, la epilepsia es idiopática, pero distintos trastornos encefálicos, como malformaciones, accidentes cerebrovasculares y tumores, pueden producir epilepsia sintomática.
Existen diferentes tipos de epilepsia, por ejemplo:
- La epilepsia sintomática:
Es aquella debida a una causa conocida (p. ej., un tumor encefálico, un accidente cerebrovascular). Las crisis que causa se llaman crisis epilépticas sintomáticas. Estas crisis son más frecuentes entre los neonatos y los ancianos.
- La epilepsia criptogénica:
Es la epilepsia que se supone el resultado de una causa específica, pero cuya etiología específica es actualmente desconocida.
Causas de los trastornos convulsivos
Las causas frecuentes de crisis convulsivas varían según la edad de inicio:
- Antes de los 2 años:
Fiebre, trastornos neurológicos congénitos o hereditarios, lesiones congénitas, y trastornos metabólicos congénitos o adquiridos
- De 2 a 14 años:
Trastornos convulsivos idiopáticos
- Adultos:
Traumatismo de craneo, abstinencia alcóholica, tumores, accidente cerebrovascular y una causa desconocida (en el 50%).
- Los ancianos:
Tumores y accidentes cerebrovasculares
En la epilepsia refleja, un trastorno raro, las crisis son desencadenadas predeciblemente por un estímulo externo, como sonidos repetidos, luces centelleantes, videojuegos, música o incluso tocar ciertas partes del cuerpo.
¿Cómo se clasifican los trastornos convulsivos?
La clasificación inicial es por tipo al inicio:
- Inicio generalizado
- Inicio focal
- Inicio desconocido
Las convulsiones de inicio focal se clasifican según el nivel de consciencia (conocimiento de sí mismo y del entorno). El nivel de consciencia no se usa para clasificar las convulsiones de inicio generalizado porque la mayoría de estas convulsiones (pero no todas) afectan la consciencia.

Convulsiones de inicio generalizado
En las convulsiones de inicio generalizado, estas se originan en redes de ambos hemisferios. La consciencia suele estar deteriorada, y generalmente se pierde.
Las convulsiones de inicio generalizado se clasifican como motoras y no motoras (ausencias). (Sin embargo, las convulsiones no motoras pueden involucrar actividad motora). En las convulsiones motoras de inicio generalizado, la actividad motora suele ser bilateral desde el inicio.
Las convulsiones motoras de inicio generalizado pueden clasificarse además según el tipo de ataque:
- Convulsiones tonicoclónicas:
Antes llamadas crisis de gran mal
- Convulsiones clónicas:
Aquellas que presentan movimientos sacádicos rítmicos sostenidos.
- Convulsiones tónicas:
Aquellas que se presentan con rigidez generalizada en todos los miembros y sin sacudidas rítmicas
- Crisis atónicas:
Se presentan con pérdida del tono muscular.
- Convulsiones mioclónicas:
Se caracterizan por movimientos sacádicos rítmicos no precedidos por rigidez.
- Convulsiones mioclónicas-tónicas-clónicas:
Presentan movimientos sacádicos mioclónicas seguidos de movimientos tónicos y clónicos.
- Convulsiones mioclónicas-atónicas:
Aquellas que presentan sacudidas mioclónicas seguidas de atonía.
- Espasmos epilépticos:
Antes conocidos como espasmos infantiles.
Las convulsiones no motoras de inicio generalizado pueden clasificarse según el tipo de ataque (definido por la característica prominente más antigua):
- Crisis de ausencia atípicas
- Las crisis de ausencia atípicas:
Por ejemplo con inicio o terminación menos bruscos o con cambios anormales en el tono.
- Convulsiones mioclónicas:
Ssacudidas mioclónicas precedidas por un deterioro breve de la conciencia [ausencia].
- Mioclonía del parpado
Convulsiones de inicio focalizado
Las convulsiones de inicio focalizado se originan en redes de un hemisferio y pueden originarse en estructuras subcorticales. Pueden localizarse en sitios específicos o estar distribuidas en un área más amplia.
Las convulsiones de inicio focalizado se pueden clasificar según el nivel de consciencia:
- Convulsiones focalizadas:
Estas crisis antes eran denominadas como convulsiones parciales simples
- Convulsiones con deterioro focalizado de la consciencia:
Antes denominadas convulsiones parciales complejas.
Las convulsiones motoras de inicio focalizado pueden clasificarse según el tipo de convulsión:
- Automatismos:
Actividad motora repetitiva, coordinada, sin propósito.
- Atónica:
Pérdida focalizada del tono muscular.
- Clónica:
Movimientos sacádicos rítmicos focalizados.
- Espasmos epilépticos:
Flexión focal o extensión de los brazos y flexión del tronco.
- Hipercinética:
Que causa movimientos de pedaleo o hipergesticulación.
- Mioclónica:
Irregular, movimientos sacádicos breves focalizados.
- Tónica:
Rrigidez focalizada sostenida de un miembro o un lado del cuerpo.
En las convulsiones tónicas de inicio focalizado, la rigidez involucra solo un miembro o un lado del cuerpo, por lo general sin pérdida de la consciencia. La electroencefalografía (EEG) puede mostrar alteraciones epileptiformes focales contralaterales.
Por el contrario, en las convulsiones tónicas de inicio generalizado, la rigidez involucra todos los miembros, con o sin pérdida de la consciencia, y el EEG puede mostrar anomalías epileptiformes bilaterales.
Síntomas de las convulsiones tónicas
- Rigidez muscular repentina:
Se presenta una contracción intensa y sostenida en los músculos afectados, lo que puede hacer que la persona adopte una postura rígida e inmóvil.
- Pérdida del equilibrio o caída:
Debido a la rigidez muscular, es común que la persona pierda la estabilidad y caiga al suelo de manera brusca si está de pie.
- Duración breve:
Estas convulsiones suelen durar solo unos segundos o, en algunos casos, hasta 20 segundos.
- Alteración de la conciencia:
La persona puede permanecer consciente si la crisis es focal (limitada a una parte del cerebro), pero si es una convulsión tónica generalizada, es probable que haya pérdida de la conciencia.
- Postura anormal:
Los brazos pueden elevarse o mantenerse rígidos en una posición inusual, y las piernas pueden extenderse de forma brusca.
- Bloqueo de la respiración:
En algunos casos, la rigidez de los músculos torácicos puede dificultar la respiración por unos segundos, provocando un tono azulado en los labios (cianosis).
- Ausencia de movimientos rítmicos:
A diferencia de las convulsiones tónico-clónicas, las tónicas no presentan sacudidas repetitivas; solo hay rigidez muscular sostenida.
- Recuperación rápida:
Después de la convulsión, la persona puede experimentar confusión o somnolencia leve, pero generalmente se recupera rápidamente.
¿Cuándo pueden ocurrir?
Las convulsiones tónicas pueden ocurrir en diferentes momentos y situaciones, dependiendo de la causa subyacente y del tipo de epilepsia que presente la persona. A continuación, se detallan los principales factores y momentos en los que estas crisis pueden manifestarse:
1. Durante el sueño
- Son frecuentes en personas con síndromes epilépticos como el síndrome de Lennox-Gastaut.
- Suelen ocurrir en la fase de sueño No REM y pueden provocar despertares abruptos.
- La persona puede despertar con rigidez en el cuerpo o sensación de falta de aire.
2. Al despertar o en la vigilia
- Algunas personas experimentan convulsiones tónicas en las primeras horas del día.
- Pueden ser desencadenadas por la transición entre el sueño y la vigilia.
3. Por estímulos específicos (epilepsia refleja)
- Luces intermitentes o patrones visuales pueden provocar crisis en personas fotosensibles.
- Sonidos intensos o repentinos pueden actuar como desencadenantes en algunas formas de epilepsia.
- Estrés emocional o físico puede favorecer su aparición.
4. En crisis epilépticas en evolución
En síndromes epilépticos severos, las crisis pueden ocurrir varias veces al día, con mayor frecuencia durante ciertos periodos del día.
5. Asociadas a fiebre o infecciones
En niños pequeños, las convulsiones febriles pueden tener componentes tónicos, aunque no siempre evolucionan a epilepsia.
6. Tras la privación del sueño
La falta de sueño es un desencadenante común de convulsiones en personas con epilepsia.
Dado que las convulsiones tónicas pueden presentarse en múltiples escenarios, es importante llevar un registro de los episodios y acudir con un neurólogo para establecer un diagnóstico y tratamiento adecuados.
