Características de una Crisis de ausencia en niños
Autor: Giovana Femat Roldán

La epilepsia infantil puede manifestarse de diversas formas, y una de las presentaciones más sutiles pero importantes son las crisis de ausencia. Estas crisis, aunque breves, pueden tener un impacto significativo en la vida diaria del niño y su entorno familiar. El propósito fundamental es educar a los padres para que puedan identificar y entender las crisis de ausencia en sus hijos, facilitando así una búsqueda temprana de atención médica y un manejo adecuado de esta condición neurológica.
Definición y Características de las Crisis de Ausencia
Las crisis de ausencia, también conocidas como crisis de pequeño mal, son un tipo de episodio epiléptico generalizado que se caracteriza por una pérdida breve y repentina de conciencia. Durante una crisis de ausencia, el niño parece desconectarse temporalmente de su entorno, sin responder a estímulos externos. Estas crisis suelen durar solo unos segundos y tienen un inicio y un final abrupto.
Los siguientes signos son los más característicos de una crisis de ausencia
- Pérdida breve de conciencia:
Durante una crisis de ausencia, el niño experimenta una desconexión repentina y breve con su entorno. Puede parecer ausente y no responder a estímulos externos.
- Mirada fija:
Uno de los signos más visibles es la mirada fija en el espacio. El niño puede parecer que está mirando al vacío, con los ojos abiertos pero sin enfocar en nada específico.
- Parpadeo rápido:
Algunos niños pueden mostrar un parpadeo rápido durante la crisis de ausencia. Esto puede ser un signo sutil pero observable para los cuidadores atentos.
- Movimientos automáticos:
Durante la crisis, el niño puede realizar movimientos automáticos y repetitivos, como chasquear los labios, mover las manos o hacer movimientos de masticación sin propósito aparente.
- Duración breve:
Las crisis de ausencia típicas duran solo unos segundos, generalmente menos de 15 segundos. Sin embargo, pueden ocurrir múltiples veces al día.
- Inicio repentino y fin abrupto:
Las crisis comienzan de manera repentina y terminan de forma abrupta. El niño puede recuperar la conciencia tan rápidamente como la perdió, sin memoria del evento.
- Interrupción de actividades:
Las crisis de ausencia pueden interrumpir actividades cotidianas como conversaciones, juegos o tareas escolares. Esto puede afectar el rendimiento académico y las relaciones sociales del niño.
- Dificultades de atención:
Después de una crisis de ausencia, algunos niños pueden experimentar dificultades para mantener la atención y concentrarse en las actividades.
- Hiperactividad postictal:
En algunos casos, el niño puede mostrar hiperactividad o comportamientos agitados después de una crisis de ausencia.
- Síntomas sensoriales:
Algunos niños pueden experimentar sensaciones sensoriales durante la crisis, como sensación de mareo, zumbido en los oídos o sensación de despersonalización.
Es importante destacar que las crisis de ausencia no son convulsiones en el sentido tradicional de movimientos corporales involuntarios. Más bien, se caracterizan por una interrupción momentánea de la conciencia y pueden pasar desapercibidas fácilmente si no se está familiarizado con sus características.

Impacto en el Niño y en su Entorno
Para los padres y cuidadores, presenciar una crisis de ausencia puede ser desconcertante y preocupante. El niño puede experimentar múltiples episodios a lo largo del día, lo que puede interrumpir actividades escolares, sociales y familiares. Además, algunos niños pueden experimentar hiperactividad o dificultades para mantener la atención después de una crisis de ausencia, lo que puede afectar su rendimiento académico y sus relaciones interpersonales.
La interrupción de actividades debido a las crisis de ausencia puede llevar a una evaluación más profunda por parte de los profesionales de la salud, lo que incluye el diagnóstico clínico y pruebas especializadas como el electroencefalograma (EEG).
Diagnóstico Clínico y Evaluación Médica en una clínica de epilepsia
El diagnóstico de las crisis de ausencia se basa en la historia clínica del paciente, los síntomas observados durante los episodios y la confirmación mediante pruebas como el EEG. Durante un EEG, se registran las señales eléctricas del cerebro para detectar patrones de actividad anormales que son característicos de las crisis de ausencia.
Los patrones de ondas generalizadas en el EEG son típicos de las crisis de ausencia. Estos patrones incluyen complejos de puntas y ondas generalizadas a una frecuencia de aproximadamente 3 Hz. La presencia de estos patrones durante el EEG es fundamental para confirmar el diagnóstico de crisis de ausencia y diferenciarlas de otros tipos de epilepsia.
Tratamiento de las Crisis de Ausencia
El manejo de las crisis de ausencia en niños generalmente incluye el uso de medicamentos antiepilépticos. Estos medicamentos están diseñados para controlar la actividad eléctrica anormal en el cerebro y prevenir la aparición de episodios epilépticos. El tipo específico de medicamento antiepiléptico y la dosis dependen de la gravedad de los síntomas y la respuesta individual del niño al tratamiento.
Además del tratamiento farmacológico, es fundamental que los niños con crisis de ausencia reciban apoyo y seguimiento continuo por parte de un equipo médico especializado. Esto puede incluir la educación del paciente y la familia sobre la epilepsia, el manejo de crisis y estrategias para optimizar el bienestar general del niño.
Educación y Apoyo a los Padres
Para los padres, reconocer los signos y síntomas de las crisis de ausencia es fundamental para proporcionar apoyo efectivo a sus hijos. Es importante mantener un registro detallado de los episodios, incluyendo la frecuencia, la duración y cualquier síntoma asociado. Comunicarse abiertamente con el equipo médico y seguir las recomendaciones de tratamiento son pasos clave para manejar la epilepsia infantil de manera efectiva.
