Autor: Giovana Femat Roldán
Crisis de ausencia: qué son y cómo se identifican
Una crisis de ausencia es un tipo de convulsión en la que ocurre una desconexión breve y repentina del entorno.
Suele durar entre 5 y 10 segundos, y el niño puede quedarse con la mirada fija, como “ido”, y luego continuar como si nada hubiera pasado.
Este tipo de crisis es más frecuente en la infancia y aparece típicamente entre los 4 y 10 años. En muchos casos, puede ocurrir varias veces al día y afectar el rendimiento escolar o la atención.
Importante: no es “mala conducta” ni “falta de interés”. Es un evento neurológico real, involuntario y tratable.
Según especialistas en epilepsia infantil, las ausencias son comunes dentro de un síndrome llamado epilepsia de ausencia infantil y suelen asociarse a un patrón característico en el electroencefalograma (EEG).
Síntomas: cómo se ve una crisis de ausencia
Las crisis de ausencia pueden confundirse con distracción, pero suelen tener características específicas:
Señales más frecuentes
- Mirada fija o “vacía” repentina
- El niño deja de responder por unos segundos
- Interrumpe lo que estaba haciendo (hablar, escribir, jugar)
- Puede haber movimientos leves como:
- Parpadeo rápido
- Chasquidos de labios
- Movimientos de masticación
- Pequeños movimientos con manos o dedos
Después del episodio
- El niño se recupera rápido, sin sueño ni confusión importante
- Generalmente no recuerda el evento
- Puede continuar la actividad como si nada
En algunos casos, hay muchos episodios diarios, lo que puede interferir con el aprendizaje o la vida diaria.
¿Por qué ocurren las crisis de ausencia?
Las crisis de ausencia ocurren por una actividad eléctrica anormal y temporal en el cerebro, que afecta brevemente el nivel de conciencia.
En la epilepsia de ausencia infantil, el EEG suele mostrar un patrón típico conocido como descargas generalizadas “punta-onda”, frecuentemente alrededor de 3 Hz (tres ciclos por segundo).
¿Es hereditario?
En muchas familias existe cierta predisposición genética, pero esto no significa que sea culpa de los padres ni que todos los familiares vayan a tener epilepsia.
Se considera que suele tener un origen multifactorial, donde influyen genética y otros factores biológicos.
Factores de riesgo más comunes
Algunos factores se asocian más frecuentemente con crisis de ausencia:
- Edad escolar (más común en niños pequeños y escolares)
- Antecedentes familiares de epilepsia o convulsiones
- Se observa con mayor frecuencia en niñas, aunque puede ocurrir en cualquier niño

¿Cómo se diagnostican las crisis de ausencia?
El diagnóstico correcto es fundamental, porque no todo “quedarse ido” es epilepsia.
Por eso, el proceso médico debe ser cuidadoso y completo.
1) Historia clínica detallada
El especialista suele preguntar:
- ¿Cuántos episodios ocurren al día?
- ¿Cuánto duran?
- ¿El niño responde si le hablas o lo tocas?
- ¿Hay movimientos asociados (parpadeo, labios, manos)?
- ¿Cómo está el desempeño escolar y la atención?
- ¿Ocurre con sueño, estrés o hiperventilación?
Tip útil: si es posible, grabar un video del episodio (sin poner en riesgo al niño) puede ayudar mucho al neurólogo.
2) Exploración neurológica
Se evalúa:
- Desarrollo neurológico
- Lenguaje, coordinación, fuerza
- Atención y comportamiento
- Signos que indiquen otra causa diferente
3) Electroencefalograma (EEG)
El EEG es el estudio clave para confirmar crisis de ausencia.
Es indoloro y registra la actividad eléctrica cerebral mediante sensores en el cuero cabelludo.
Durante el EEG, el médico puede pedir que el niño haga respiración rápida (hiperventilación) porque puede provocar la crisis y facilitar el diagnóstico en un ambiente seguro y controlado.
4) Resonancia magnética (RM) u otros estudios
En las crisis de ausencia típicas, la resonancia suele ser normal.
Aun así, el neurólogo puede solicitarla si:
- Hay datos atípicos
- Hay crisis diferentes
- Se sospecha otra causa neurológica
- Hay hallazgos que ameritan descartar lesiones estructurales
Esto se decide de forma individual.
Señales de alarma: ¿cuándo acudir a urgencias?
Aunque muchas crisis de ausencia no representan una emergencia inmediata, sí hay situaciones que deben valorarse de forma urgente:
Acude a urgencias si ocurre cualquiera de estas situaciones:
- La crisis dura más de 5 minutos
- Episodios repetidos sin recuperación completa entre ellos
- Se acompaña de:
- Caída con golpe fuerte
- Coloración azulada (labios morados) o dificultad para respirar
- Rigidez, sacudidas intensas o pérdida de control del cuerpo
- Primera convulsión de la vida
- Somnolencia intensa o confusión prolongada después
- Fiebre alta con crisis o rigidez de cuello
- El niño tiene una condición neurológica conocida y hay empeoramiento súbito
Si tienes duda, es mejor acudir a valoración: en neurología pediátrica, la seguridad siempre va primero.
Diferencias importantes: no todo lo que parece ausencia lo es
Un neurólogo debe descartar otras causas frecuentes como:
- Distracción o “ensoñación”
- Problemas de atención
- Episodios de desconexión por ansiedad
- Alteraciones del sueño
- Crisis focales (otro tipo de epilepsia)
El EEG y la evaluación clínica ayudan a diferenciarlas.
¿Las crisis de ausencia se pueden tratar?
Sí, en muchos casos existen tratamientos eficaces, pero cada paciente requiere una valoración individual.
El tratamiento suele basarse en:
- Tipo de crisis confirmado
- Frecuencia
- Impacto en escuela y vida diaria
- EEG y síndrome epiléptico específico
Existen medicamentos considerados de primera línea para ausencia infantil, y el especialista decidirá cuál es el más adecuado según el caso (beneficios, efectos secundarios y antecedentes).
Muchas personas logran excelente control, pero la respuesta al tratamiento puede variar. Lo adecuado es seguimiento médico y ajustes personalizados.
¿Cuándo acudir con un especialista?
Te recomiendo buscar valoración con neurología pediátrica o epileptología si:
- Notas episodios repetidos de “mirada fija” con desconexión
- La escuela reporta que el niño “se queda ido” frecuentemente
- Hay bajón en el rendimiento escolar sin explicación clara
- Sospechas que los episodios ocurren varias veces al día
- Ya hubo una convulsión previa o antecedentes familiares de epilepsia
- El niño presenta episodios breves que no se interrumpen con voz o contacto
Una consulta a tiempo puede evitar retrasos en el diagnóstico y ayudar a mejorar el desempeño escolar y la calidad de vida.

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Advertencia médica
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.
Si sospechas crisis de ausencia o cualquier convulsión, lo correcto es acudir a valoración con un profesional de la salud para un diagnóstico y tratamiento seguros.
Fuentes confiables sugeridas
NICE (Guía clínica): Epilepsias en niños, jóvenes y adultos (diagnóstico y manejo)
https://www.nice.org.uk/guidance/ng217
ILAE / EpilepsyDiagnosis.org – Childhood Absence Epilepsy (CAE)
https://www.epilepsydiagnosis.org/syndrome/cae-overview.html
Epilepsy Foundation – Childhood Absence Epilepsy
https://www.epilepsy.com/what-is-epilepsy/syndromes/childhood-absence-epilepsy
BMJ Best Practice – Absence seizures (datos clínicos y EEG típico)