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Pierdo la capacidad de hablar en un episodio epiléptico

Autor: Giovana Femat Roldán

Pierdo la capacidad de hablar en un episodio epiléptico

La incapacidad para hablar (afasia) que ocurre durante o después de una crisis epiléptica se debe a que la actividad eléctrica anormal alcanza las principales áreas involucradas en el procesamiento del lenguaje: las áreas de Broca y Wernicke. El área de Broca es el área encargada de la producción y articulación del lenguaje y se localiza en el lóbulo frontal, mientras que el área de Wernicke, localizado en el lóbulo temporal, desarrolla y comprende la información brindada. 

El cerebro y el habla

El lenguaje es un proceso complejo que involucra diferentes procesos en el cerebro. La persona debe de ser capaz de escuchar o ver lo que le es transmitido, comprenderlo, procesarlo y al responder requiere de habilidades motoras y de sintaxis para expresarse. 

A lo largo de los años se ha encontrado que las principales áreas del lenguaje son las áreas de Broca y Wernicke. El área de Broca se encuentra en la corteza prefrontal y se asocia con la producción del lenguaje y la articulación de las palabras, por otro lado, el área de Wernicke se encuentra en el lóbulo temporal y se encarga de comprender el lenguaje. En el 90% de la población, ambas áreas se localizan en el hemisferio izquierdo por lo que una lesión cerebral de este hemisferio puede ser causa de una alteración del lenguaje. 

La epilepsia es una enfermedad en donde ocurren descargas eléctricas cerebrales anormales que ocasionan crisis epilépticas de repetición que pueden afectar ambos hemisferios y ocasionar pérdida de la consciencia (crisis generalizada) o que afectan una sóla área manteniendo la conciencia preservada (crisis focal). Debido a que en las crisis generalizadas se altera el estado de consciencia, la función del habla no puede ser valorada, sin embargo las personas con una crisis focal no pierden la consciencia pero presentan movimientos o sensaciones que no pueden controlar y esto puede ser acompañado de incapacidad para hablar o afasia. 

Cuando una epilepsia focal se genera en el lóbulo temporal izquierdo puede dar lugar a trastornos del lenguaje, dentro de ellos la incapacidad para hablar, algo conocido como “afasia ictal”, la cual puede ser la manifestación más prominente o la única durante este tipo de crisis. Por otro lado la afasia puede presentarse posterior a la crisis epiléptica en cuyo caso se conoce como “afasia postictal” y se trata de un episodio temporal que resuelve por completo en cuestión de 5 a 30 minutos. Esta última no debe de ser confundida con la desorientación postictal en la que la persona tiene sus funciones de lenguaje preservadas, sin embargo se encuentra desorientada en tiempo, espacio o persona y por ello el contexto de lenguaje puede ser inadecuado. 

Algunas personas pueden preservar la función del habla pero tener alteraciones en la comunicación como alteraciones en la comprensión, incapacidad de nombrar objetos (anomia), errores al pronunciar palabras (parafasia) o confundir palabras, cuando ocurren estos errores de comunicación se le conocen como “crisis disfásicas”. 

¿Cuáles son las causas de la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por la ocurrencia de convulsiones recurrentes debido a una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Aunque en muchos casos no se puede identificar una causa clara (epilepsia idiopática), en otros sí se pueden identificar factores específicos que contribuyen a su aparición. A continuación, se explican algunas de las causas principales de la epilepsia:

1. Factores genéticos

Algunas formas de epilepsia están relacionadas con predisposiciones genéticas. Ciertas mutaciones o alteraciones en los genes pueden afectar la función de los canales iónicos o neurotransmisores en el cerebro, lo que facilita la aparición de convulsiones. Las epilepsias de causa genética suelen aparecer en la infancia o la adolescencia.

2. Traumatismos craneoencefálicos

Una lesión en el cerebro causada por un golpe fuerte en la cabeza, como el que ocurre en accidentes automovilísticos, caídas o lesiones deportivas, puede alterar las redes neuronales y predisponer al cerebro a sufrir convulsiones.

3. Accidentes cerebrovasculares (ACV)

Los infartos cerebrales y hemorragias intracraneales pueden dañar el tejido cerebral y alterar su función, provocando epilepsia. Los accidentes cerebrovasculares son una de las principales causas de epilepsia en adultos mayores.

4. Infecciones cerebrales

Infecciones que afectan el cerebro, como meningitis, encefalitis o abscesos cerebrales, pueden inflamar y dañar las estructuras neuronales, lo que puede desencadenar epilepsia. Estas infecciones aumentan el riesgo de convulsiones, tanto durante la infección como tiempo después de haber sido tratadas.

5. Tumores cerebrales

La presencia de un tumor en el cerebro, ya sea benigno o maligno, puede interferir con la actividad normal de las neuronas. Este crecimiento anómalo de células puede presionar áreas del cerebro o interrumpir las conexiones neuronales, generando convulsiones.

6. Malformaciones cerebrales

Algunas personas nacen con malformaciones en el desarrollo cerebral que pueden afectar la forma en que las señales eléctricas se transmiten en el cerebro. Estas malformaciones pueden aparecer como parte de un trastorno congénito o debido a un problema durante el embarazo o el parto.

7. Lesiones prenatales y problemas durante el parto

El cerebro del feto es muy sensible a las lesiones y malformaciones durante su desarrollo. La falta de oxígeno al cerebro (hipoxia) durante el parto, infecciones prenatales o malnutrición materna pueden afectar negativamente el cerebro del bebé, lo que puede llevar al desarrollo de epilepsia más adelante.

8. Alteraciones metabólicas

Algunas condiciones metabólicas o enfermedades que alteran el equilibrio químico del cerebro, como la hipoglucemia severa (bajo nivel de glucosa en sangre), desequilibrio de electrolitos o deficiencias de ciertas vitaminas, pueden desencadenar convulsiones epilépticas.

9. Trastornos neurodegenerativos

En adultos mayores, enfermedades como el Alzheimer o la demencia pueden provocar cambios en las conexiones neuronales y degeneración del tejido cerebral, lo que aumenta el riesgo de desarrollar epilepsia.

10. Consumo de drogas y alcohol

El consumo excesivo de alcohol, así como el uso de drogas estimulantes o alucinógenas, puede provocar alteraciones en la actividad cerebral que lleven a la aparición de convulsiones. Además, el síndrome de abstinencia de alcohol o drogas también puede causar epilepsia en algunos casos.

Diagnóstico neurológico

Los neurólogos son los especialistas en epilepsia y suelen basar su diagnóstico en el interrogatorio dirigido hacia los pacientes respecto a los síntomas que presentan antes, durante y después de una crisis epiléptica. Algo que suele ser de mucha utilidad en la primera visita a un neurólogo es mostrar el video de alguna crisis si es que ha existido la oportunidad de grabar un episodio. De igual forma se realiza una exploración neurológica completa para asegurar que el trastorno del lenguaje no se debe a otro diagnóstico. 

El diagnóstico neurológico de la afasia ictal en epilepsia se basa en el electroencefalograma, un estudio que permite valorar la actividad eléctrica cerebral y que puede evidenciar actividad epiléptica en el momento de la afasia. Por otro lado, para los pacientes con afasia post ictal el diagnóstico se basa mayormente en los signos y síntomas que presenta la persona. 

Consejos para pacientes y familiares 

Puede ser muy alarmante el experimentar que tú o un familiar tuyo sea incapaz de hablar durante o después de una crisis epiléptica, sin embargo es importante mantener la calma durante estos episodios. Recuerda que es un síntoma momentáneo, deja que la persona descanse y de ser posible toma el tiempo de la duración de los síntomas. Si los síntomas duran más de 5 minutos durante una crisis epiléptica o más de 30 minutos en un periodo postictal se recomienda acudir a un hospital para una valoración especializada e indicar un tratamiento antiepiléptico adecuado.